- El viaje rutinario de casa a un trabajo fijo, en horario fijo, normalmente no está cubierto por la compensación del trabajador.
- Sí puede estar cubierto si el patrón le exige traer su vehículo, le paga el tiempo o los gastos del viaje, o lo manda a un encargo fuera de su rutina.
- Al entrar al estacionamiento que el patrón da a sus empleados, la relación de trabajo empieza; la calle pública es otra historia.
- Llevarse trabajo a casa por comodidad propia no convierte su casa en un segundo lugar de trabajo.
- Aunque la compensación no aplique, puede existir un reclamo contra el conductor que causó el choque, con plazo de dos años.
La respuesta corta
Si usted va de su casa a un lugar de trabajo fijo, a su hora de siempre, y sufre un accidente en el camino, es probable que la aseguradora de compensación diga que no es una lesión de trabajo. Esa es la regla de "ir y venir" (going and coming rule). Lo mismo vale para el regreso a casa.
Pero no acepte esa respuesta sin revisar los detalles de su viaje. La Corte Suprema de California ha reconocido durante décadas situaciones en las que el trayecto sí forma parte del empleo. Y la misma Corte ha dicho que las dudas sobre si la regla se aplica se resuelven a favor de la cobertura. En nuestro despacho, Rony M. Barsoum dirige el departamento de compensación del trabajador.
La pregunta no es solo dónde ocurrió el accidente, sino por qué iba usted en ese camino y quién le pidió hacerlo así.
Qué hacer hoy
- Atiéndase. Dígale al médico exactamente a dónde iba, de dónde venía y para qué; no adivine si "cuenta" como trabajo.
- Avise a su patrón por escrito dentro de 30 días, aunque le digan que el trayecto no está cubierto. Describa el viaje con datos: hora, ruta, si iba a un encargo, si llevaba herramienta o material de la empresa. Vea cómo reportar una lesión.
- Pida el formulario DWC-1 y entréguelo. Decidir si su viaje entra en una excepción le toca a la aseguradora y, si hace falta, a un juez, no a su supervisor.
- Guarde las pruebas del porqué del viaje: el mensaje del jefe que lo mandó, la política que exige tener carro, los talones donde le pagan tiempo o gastos de viaje, el permiso del estacionamiento.
- Si fue un choque, guarde también el reporte de policía, las fotos y los datos del otro conductor. Puede haber un segundo reclamo contra esa persona.
- No dé una declaración grabada sobre "a dónde iba" sin prepararse; en estos casos los detalles del viaje lo deciden todo.
De dónde sale la regla de "ir y venir"
Esta regla no está escrita en el Código Laboral. En Hinojosa v. Workmen's Compensation Appeals Board (1972), la Corte Suprema de California explicó que no es una limitación aprobada por la Legislatura, sino una creada por completo por los jueces. La idea original era que, mientras viaja a su trabajo, el empleado todavía no está prestando un servicio a su patrón.
En ese mismo caso la Corte describió el alcance de la regla así: no suele ser compensable la lesión que ocurre en un trayecto local hacia un lugar de trabajo fijo, en horario fijo, cuando no hay circunstancias especiales. En cambio, sí es compensable la lesión que ocurre en un traslado fuera de lo ordinario que el patrón exige para su propio beneficio.
Dos reglas de fondo ayudan al trabajador. El Código Laboral (sección 3202) ordena interpretar las leyes de compensación de forma amplia para extender sus beneficios a quienes se lesionan en el curso de su empleo. Y la sección 3600 pide, entre otras condiciones, que al momento de la lesión el empleado estuviera prestando un servicio propio de su empleo o relacionado con él. Las excepciones son, en el fondo, situaciones en las que el viaje mismo es ese servicio.
Excepciones cuando el viaje es parte del trabajo
El patrón le exige traer su vehículo
En Smith v. Workmen's Compensation Appeals Board (1968), un trabajador social del condado tenía que llevar su propio carro a la oficina para hacer visitas de campo. Murió a causa de un accidente manejando de su casa a la oficina. La Corte sostuvo que la regla de ir y venir no impide la cobertura cuando el patrón exige al empleado traer su carro para usarlo en el trabajo.
Hinojosa amplió esa idea. Un trabajador agrícola laboraba para un patrón con varios ranchos separados; los trabajadores tenían que conseguir su propio transporte para moverse de un rancho a otro. Él no tenía carro y viajaba con un compañero. Se lesionó en un choque de regreso a casa. La Corte anuló la decisión que le negaba beneficios: el patrón, en la práctica, les había impuesto la obligación de procurarse el transporte, y no importaba que el lesionado fuera pasajero y no dueño del carro. La exigencia puede ser expresa o implícita.
Si su patrón le pide usar su carro para repartir, visitar clientes o moverse entre obras, lea también Uso mi celular y mi carro para el trabajo.
El patrón paga el tiempo o los gastos del viaje
En Kobe v. Industrial Accident Commission (1950), unos techadores recibían una hora adicional de pago para compensar el tiempo de viaje a una obra en otra ciudad. Sufrieron un accidente de regreso. La Corte confirmó los beneficios: cuando el patrón paga el tiempo de viaje, se puede inferir que aceptó que la relación de trabajo continúa durante el trayecto.
En Zenith National Insurance Co. v. Workmen's Compensation Appeals Board (1967), el patrón pagaba una cantidad diaria para transporte y gastos de estancia con el fin de atraer trabajadores a una obra a unas 130 millas de sus casas. Un trabajador se lesionó en el viaje de vuelta a la obra después del fin de semana. La Corte confirmó la compensación: el patrón que hace un pago sustancial por gastos de viaje para que el empleado acepte un trabajo lejano acepta, de forma implícita, que la relación continúa durante el viaje. No hizo falta que el patrón controlara el transporte ni que pagara salario por ese tiempo.
Sobre cuándo deben pagarle el tiempo de traslado, vea Tiempo de espera, de viaje y de preparación.
El encargo o misión especial
Si el viaje es para una actividad fuera de su rutina diaria, hecha a petición o por invitación del patrón, el trayecto de ida y de vuelta puede estar cubierto. En Dimmig v. Workmen's Compensation Appeals Board (1972), un empleado murió manejando a casa después de una clase nocturna de la carrera universitaria que cursaba; la empresa tenía un programa que reembolsaba esos estudios. La Corte aplicó la excepción de misión especial y aclaró que no es indispensable que la actividad sea una condición obligatoria del empleo.
Hay límite. En General Insurance Co. v. Workers' Compensation Appeals Board (1976), conocido como el caso Chairez, la Corte no aceptó que llegar temprano para preparar el café fuera una misión especial, porque el patrón no pidió esa llegada temprana y la tarea era, cuando mucho, parte de la rutina de quien llegaba primero.
La línea de las instalaciones: estacionamiento, banqueta y puerta cerrada
La regla de ir y venir termina donde empiezan las instalaciones del patrón. El problema es saber dónde está esa línea.
- Estacionamiento del patrón. En Lewis v. Workers' Compensation Appeals Board (1975), una empleada del condado se estacionó en un lote que el condado rentaba para sus empleados, a unas tres cuadras de la oficina, y se cayó en la calle caminando por la ruta directa. La Corte sostuvo que entró al curso de su empleo al llegar al estacionamiento: una vez que el empleado pisa las instalaciones del patrón, sea el estacionamiento, la planta o la oficina, empieza la relación de trabajo. No importó que el lote fuera rentado ni que hubiera que cruzar calles públicas.
- Calle pública. En el caso Chairez (1976), un empleado se estacionó en la calle, frente al negocio, y un carro lo atropelló al bajarse. La Corte anuló la compensación: las instalaciones incluyen el estacionamiento del patrón, pero no la calle pública, y el riesgo de estacionarse ahí era el mismo que corre cualquier persona.
- Esperando a que abran. En Price v. Workers' Compensation Appeals Board (1984), un empleado llegó unos 15 minutos antes de su turno, encontró las puertas cerradas y, mientras esperaba en la calle poniéndole aceite a su carro, otro vehículo lo golpeó. La Corte sostuvo que la lesión era compensable: él ya había terminado su viaje al trabajo y esperaba a que lo dejaran entrar.
- Riesgo especial. En Parks v. Workers' Compensation Appeals Board (1983), una maestra salió del estacionamiento de la escuela, quedó detenida en el tráfico por la salida de los alumnos y unos jóvenes abrieron la puerta de su carro y le robaron la bolsa. La Corte aplicó la excepción de riesgo especial, que pide dos cosas: que usted no habría estado en ese lugar de no ser por el empleo, y que el riesgo sea distinto o mayor que el que corre el público en general.
Estos casos muestran que unos metros y unos minutos pueden cambiar el resultado. Por eso conviene anotar con precisión dónde estaba, qué hacía y por qué.
¿Y si trabajo desde casa o me llevo trabajo?
Algunas personas alegan que su casa es un segundo lugar de trabajo y que, por lo tanto, el trayecto es un viaje entre dos sitios de trabajo. La Corte Suprema ha sido estricta con ese argumento.
En Wilson v. Workers' Compensation Appeals Board (1976), una maestra chocó camino a la escuela; llevaba trabajos que había calificado en casa, unos libros y materiales para su clase de arte. La Corte confirmó que no había cobertura: trabajar en casa por comodidad propia es un propósito personal, y cargar materiales tampoco crea una excepción, a menos que obliguen a una ruta o a un medio de transporte especial o aumenten el riesgo.
En Santa Rosa Junior College v. Workers' Compensation Appeals Board (1985), la Corte lo repitió con un profesor que murió en el trayecto a casa con trabajos por calificar: la casa no se vuelve segundo lugar de trabajo a menos que el patrón exija trabajar en casa como condición del empleo.
La lección práctica: si su patrón sí le exige trabajar desde casa, o no le da un lugar donde hacer el trabajo, guarde por escrito esa exigencia. Esa es la diferencia que estas dos decisiones señalan.
Resumen de situaciones comunes
| Situación | Cómo la ha tratado la Corte Suprema de California | Caso |
|---|---|---|
| Trayecto rutinario de casa a un trabajo fijo, en horario fijo | Por lo general no cubierto | Hinojosa (1972) |
| El patrón exige traer su carro para usarlo en el trabajo | La regla no impide la cobertura | Smith (1968); Hinojosa (1972) |
| El patrón paga el tiempo de viaje | Se puede inferir que el empleo continúa en el trayecto | Kobe (1950) |
| Pago sustancial de gastos de viaje para un trabajo lejano | Cubierto | Zenith (1967) |
| Actividad fuera de la rutina, a petición o invitación del patrón | Cubierto como misión especial | Dimmig (1972) |
| Estacionamiento que el patrón da a sus empleados y camino directo al edificio | Cubierto | Lewis (1975) |
| Estacionado en la calle pública, atropellado al bajar | No cubierto | Chairez (1976) |
| Esperando afuera a que abran el lugar de trabajo | Cubierto | Price (1984) |
| Llevarse trabajo a casa por comodidad propia | No cubierto | Wilson (1976); Santa Rosa (1985) |
La tabla resume lo que se decidió con los hechos de cada caso. Su situación puede parecerse a una y tener un detalle que la cambie.
Si la compensación no aplica: otras vías
Que el trayecto no esté cubierto por la compensación no significa que usted se quede sin opciones.
- Reclamo contra el conductor responsable. Si otra persona causó el choque, usted puede reclamarle sus daños aunque el viaje no fuera de trabajo. El plazo general para demandar por lesiones personales es de dos años (Código de Procedimiento Civil, sección 335.1). Si el vehículo era de una entidad pública, hay que presentar un reclamo administrativo dentro de seis meses (Código de Gobierno, sección 911.2).
- Seguro de Incapacidad del Estado (SDI). El EDD paga el Seguro de Incapacidad a quien no puede trabajar por una enfermedad o lesión y ha tenido descuentos de SDI en su cheque; las lesiones de trabajo van por la compensación del trabajador. Según el EDD, los pagos pueden durar hasta 52 semanas.
- Ajustes y permisos en el trabajo. Una lesión fuera del trabajo también puede darle derecho a ajustes razonables o a un permiso médico. Vea nuestras páginas de adaptaciones razonables y permisos FMLA y CFRA.
Y si el viaje sí era de trabajo, pueden existir los dos reclamos a la vez: la compensación y la demanda contra el otro conductor. Lo explicamos en Accidente de auto mientras trabajaba: los dos reclamos y en Accidente de auto trabajando.
Plazos, pruebas y cierre
- 30 días para avisar por escrito al patrón (Código Laboral, sección 5400).
- 90 días para que la aseguradora rechace el reclamo desde que usted entrega el DWC-1; si no lo rechaza en ese tiempo, la lesión se presume compensable (sección 5402).
- Un año, en general, para iniciar el caso ante la Junta de Apelaciones de Compensación de Trabajadores (sección 5405).
- Dos años para la demanda por lesiones contra el otro conductor; seis meses para el reclamo ante una entidad pública.
Si le niegan el reclamo citando la regla de ir y venir, pida la negación por escrito y revísela contra las excepciones de esta página. El camino para pelearla está en Me negaron la compensación del trabajador. Conozca también nuestra práctica de compensación del trabajador.
La ley de California lo protege sin importar su estatus migratorio. Si quiere que revisemos su trayecto con usted, la consulta es gratuita, en español y sin compromiso: llame al (310) 853-3461.
Preguntas frecuentes
Choqué yendo al trabajo en mi carro. ¿Es lesión de trabajo?
Me caí en el estacionamiento de la empresa antes de checar. ¿Me cubre?
Mi jefe me pidió pasar a recoger material antes de llegar. ¿Y si choco en ese camino?
Me pagan el tiempo de viaje a la obra. ¿Cambia algo?
Me llevo trabajo a casa. ¿Mi casa cuenta como lugar de trabajo?
La aseguradora negó mi reclamo por "ir y venir". ¿Qué hago?
Este artículo es información general, vigente a la fecha de publicación, y no constituye asesoría legal para su caso. Los plazos y las cifras cambian; confirme su situación con un abogado. Los resultados anteriores no garantizan un resultado similar.




